lunes, 20 de junio de 2016

Eres sin duda mi más bella casualidad extraña que en he tenido en toda mi vida


La verdad es que nunca te imagine ni mucho menos te pensé, en mis sueños más profundos jamás te visualice así, tal cual como ahora eres, no entras para nada en mi prototipo, De alguna otra forma lo cierto es que te cruzaste en mi camino de una manera tan extraña, tan fugaz, te convertiste en un simpático desconocido que intentaba agradarme cada vez que me encontraba deambulando por esas calles nocturnas y en un par de días un buen amigo con quien compartir. Te convertiste en mis pensamientos de madrugada.
Éramos tan distintos pero al mismo tiempo teníamos un parecido, al menos no nos forzamos a tener algo en común, los dos aferrados a nuestras ideas, a la buena música, y la locura, esa locura que necesitaba salir de ti, nosotros tan fieles a nuestros sueños, de gustos no tan opuestos, aunque mi amor por el arte era distinto al tuyo, sin embargo descubrí que tenias otra forma de amar el arte, tan casi iguales a la música y tal vez a la comida, es que los dos descubrimos ser unos amantes de la comida, no discutíamos aunque a veces quizá yo buscaba la manera de hacerlo, tu tan pasivo, yo tan loca, tu tan despistado, y yo tan atenta, y en otros cosa…
Y así de pronto sin darnos cuenta entre abrazos, risas, conversaciones largas, y uno que otro beso, nuestras miradas se juntaron, nuestros labios se reconocieron y así de pronto dejamos escapar el tiempo envueltos en un amor que nació solo y creció a la vez tan rápidamente. Entonces con un poco de miedo y confusión, decidimos correr el riesgo de entregarnos a los brazos del amor, nos entregamos sin angustias de que podría pasar, o de que podrían pensar, pasamos a ser de grandes amigos de pocos días a locos enamorados, incontables noches nos regalamos, riendo, escribiendo, suspirando, también discusiones de parte mía pero tú con gran paciencia haciendo de todo para calmarme ¡Que buen complemento!, teníamos una ventaja, es que en poco tiempo nos llegamos a conocer tanto que entre nosotros no hay secretos, engaños, ni  falsos escenarios.
No eras para nada al amor que soñé, y quizá menos el que espere, no te acercas para nada a la imagen de príncipe azul que imagine, pero eres sin duda mi más hermosa locura, lo mejor que la vida me regalo, eres mi corazón, mi cómplice, mi amigo fiel, mi compañero, mi todo…
Y con mucha suerte mi feliz destino…
Eres sin duda mi más bella casualidad extraña que en he tenido en toda mi vida