La
verdad es que nunca te imagine ni mucho menos te pensé, en mis sueños más
profundos jamás te visualice así, tal cual como ahora eres, no entras para nada
en mi prototipo, De
alguna otra forma lo cierto es que te cruzaste en mi camino de una manera tan
extraña, tan fugaz,
te convertiste en un simpático desconocido que intentaba agradarme cada vez que
me encontraba deambulando por esas calles nocturnas y en un par de días un buen
amigo con quien compartir. Te convertiste en mis pensamientos de madrugada.
Éramos
tan distintos pero al mismo tiempo teníamos un parecido, al menos no nos
forzamos a tener algo en común, los dos aferrados a nuestras ideas, a la buena
música, y la locura, esa locura que necesitaba salir de ti, nosotros tan fieles
a nuestros sueños, de gustos no tan opuestos, aunque mi amor por el arte era
distinto al tuyo, sin embargo descubrí que tenias otra forma de amar el arte,
tan casi iguales a la música y tal vez a la comida, es que los dos descubrimos
ser unos amantes de la comida, no discutíamos aunque a veces quizá yo buscaba
la manera de hacerlo, tu tan pasivo, yo tan loca, tu tan despistado, y yo tan
atenta, y en otros cosa…
Y
así de pronto sin darnos cuenta entre abrazos, risas, conversaciones largas, y
uno que otro beso, nuestras miradas se juntaron, nuestros labios se
reconocieron y así de pronto dejamos escapar el tiempo envueltos en un amor que
nació solo y creció a la vez tan rápidamente. Entonces con un poco de miedo y
confusión, decidimos correr el riesgo de entregarnos a los brazos del amor, nos
entregamos sin angustias de que podría pasar, o de que podrían pensar, pasamos
a ser de grandes amigos de pocos días a locos enamorados, incontables noches
nos regalamos, riendo, escribiendo, suspirando, también discusiones de parte
mía pero tú con gran paciencia haciendo de todo para calmarme ¡Que buen
complemento!, teníamos una ventaja, es que en poco tiempo nos llegamos a
conocer tanto que entre nosotros no hay secretos, engaños, ni falsos
escenarios.
No
eras para nada al amor que soñé, y quizá menos el que espere, no te acercas
para nada a la imagen de príncipe azul que imagine, pero eres sin duda mi más
hermosa locura, lo mejor que la vida me regalo, eres mi corazón, mi cómplice,
mi amigo fiel, mi compañero, mi todo…
Y con mucha suerte mi feliz
destino…
Eres
sin duda mi más bella casualidad extraña que en he tenido en toda mi vida
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