Todas las noches, tomaba sus dos agujas, abría la puerta y se sentaba ante la oscuridad a sentir la brisa de su soledad ¡Le encantaba tejer! Alguien le había comentado hace muchos años que debía cultivar algún tipo de arte <el que le fuese más afín> como carecía del don de la escritura, tampoco pintaba, cantaba y mucho menos danzaba, una tarde probó a tejer y para su sorpresa, descubrió que lo hacía muy bien. Desde ese día, comenzó a crear unos mantos hermosos que luego vendía en un mercado cercano a su casa. Eran tan bellos que las personas que los veían inmediatamente se los compraban y encargaban otros. La particularidad de sus túnicas es que todas eran rojas, lo que varíaba era el estilo de la trama, las forma como se entrelazaban los hilos.
Scarlet C

No hay comentarios:
Publicar un comentario